Cantina Grill es un nuevo restaurante ubicado en el Club de Mar de Palma de Mallorca. El proyecto se concibe como una cantina marinera abierta a un público diverso, desde las personas que trabajan en el puerto hasta los clientes que tienen su embarcación en el club.
El proyecto de interiorismo busca reflejar el carácter de su entorno, vinculado a la actividad y al ambiente de un puerto marítimo.
Una de las premisas planteadas por nuestro cliente, Perico Cortés, es reforzar el carácter informal de cantina a través de las diferentes maneras de utilizar y ocupar el espacio. En el interior del restaurante, los clientes comen a una altura de barra de 90 cm, mientras que en el exterior se generan distintos ambientes: una zona chill out, pensada para tomar un cóctel y prolongar la sobremesa; una zona de comedor con mesas a altura convencional; y otra con mesas altas y taburetes junto a la barra exterior.
Partimos de un local interior en el que la mitad del espacio se desarrolla en doble altura, con cuatro fachadas completamente acristaladas que se prolongan hacia una terraza rodeada de macetas y con vistas al puerto. El pavimento de piedra oscura, junto con la gran presencia de vidrio y la altura del espacio, nos generaba una atmósfera un poco fría.
Decidimos situar el comedor en el espacio de doble altura y utilizar la madera como elemento principal para darle calidez y contundencia. Todo el mobiliario de esta zona se diseña a medida en madera de fresno teñido, con mesas de diferentes formatos y un banco corrido tapizado en polipiel. La concentración de estos elementos en madera permite dar mayor peso visual al comedor.
La madera se incorpora también al propio pavimento para delimitar esta zona. Se colocan lamas de madera recuperada, encajadas en el pavimento original y generando una alfombra que sitúa los elementos centrales del comedor.
Otro recurso clave para aportar calidez y generar un fondo más sólido dentro del espacio interior es la creación de un fondo azul marino mediante persianas alicantinas.
En otra de las paredes, aprovechando la doble altura y para apoyo de camareros, se desarrolla una estantería de suelo a techo formada por vigas de madera recuperada y baldas de acero. La estantería se utiliza para almacenar cristalería y botellas.
En la zona de entreplanta se concentra el núcleo de barra, cocina y baños, revestido todo en acero inoxidable. La barra y el copero se convierten en uno de los elementos principales del espacio y se diseñan con formas redondeadas como el casco de los barcos. Desde los taburetes de la barra se puede ver toda la cocina, formada por fuego de leña, mesas de mármol centrales para la preparación de comida fría y café,…
También intervenimos en la escalera existente, que se mantiene como parte del proyecto. Se pinta en blanco y se modifica el pasamanos, colocando los barrotes de forma perpendicular a la escalera, como en las escaleras de los buques. Además, se incorporan cuerdas náuticas en azul marino y los peldaños se revisten también con madera recuperada.
En el exterior se incorpora también un segundo servicio de barra para bebidas, reinterpretando los palés de transporte.
El mobiliario exterior combina mesas y sillas de madera para exterior con sillas de cuerda en color verde. También se incorporan mesas de la firma De Velas, realizadas en fibra de vidrio y revestidas con lonas procedentes de velas de veleros.